Fiesta de San Juan Bautista De La Salle – 15 de mayo



Fiesta de San Juan Bautista De La Salle – 15 de mayo

Mensaje del Hno. Robert Schieler FSC

Queridos Hermanos, colaboradores, estudiantes y todos los miembros de la Familia Lasallista,

Anticipándonos al Año 2019 de las Vocaciones Lasallistas, hemos   “acompañado” – a través de las redes sociales y las comunicaciones oficiales – a Juan Bautista de La Salle durante los últimos cinco años de su vida. Durante los últimos dos años de su vida, trabajó en completar la Explicación del Método de la Oración, revisó la Regla y la Guía de las Escuelas, se desempeñó como capellán en San Yon, continuó su extensa correspondencia y reforzó la autoridad del Hermano  Bartolomé, Superior. Sus últimos años se caracterizaron por su generatividad; es decir,  por una preocupación práctica y fraterna  de la próxima generación de Hermanos.

He sido testigo de un espíritu similar de generatividad en muchos Hermanos y colaboradores en todo el Instituto, y más recientemente durante mi visita pastoral a Europa y el Mediterráneo (RELEM). Muchos Hermanos y colaboradores  siguen activos en la misión y en la flor de la vida están ideando energéticamente pedagogías contemporáneas basadas en principios lasallistas. Su preocupación activa por la próxima generación de lasallistas los inspira a desarrollar estrategias para asegurar que nuestras comunidades educativas continúen siendo experiencias formativas centradas en el estudiante, arraigadas en la fe e impregnadas de los valores del Evangelio.

A lo largo de su vida, Juan Bautista de La Salle puso gran énfasis en una vida de oración fuerte y formó sus Hermanos para ser hombres del Espíritu. Como era de esperar, el último libro que escribió fue la Explicación del Método de Oración. Con motivo del 350º aniversario del nacimiento del Fundador,  San Juan Pablo II escribió:

El secreto de Juan Bautista de La Salle es la estrecha relación personal que mantuvo con el Señor en la meditación cotidiana, esa fuente de la cual extrajo la inventiva audacia que lo caracterizaba. Al escuchar a Dios, recibió la iluminación que gradualmente le permitió discernir las necesidades urgentes de su tiempo y poder subsanarlas de manera adecuada.

Honremos a nuestro santo Fundador emulando su amor por la oración y la meditación, poniéndonos a menudo conscientemente en presencia de Dios y discernir su voluntad para nuestra misión de educación humana y cristiana.

Que nuestra propia contemplación de la presencia salvífica de Dios y del proyecto de Jesús para el Reino de Dios nos llene de inventiva audacia y generatividad para que podamos responder, hoy y en el futuro, a las necesidades educativas de los niños y jóvenes marginados, vulnerables y abandonados.

Hermano Robert Schieler, FSC
Hermano Superior

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